Cebreados en isletas para canalizar el tráfico y aumentar la seguridad vial
Las marcas viales de cebreados en isletas son elementos de señalización horizontal destinados a delimitar zonas del pavimento excluidas a la circulación y guiar de forma segura el movimiento de los vehículos. Están compuestas por franjas oblicuas paralelas, dispuestas perpendicularmente a la dirección del movimiento prohibido y enmarcadas por una línea continua o discontinua, según la función y configuración de la vía.
Su principal objetivo es incrementar la visibilidad de las isletas, obstáculos y áreas de separación del tráfico, ayudando a los conductores a identificar claramente las zonas por las que no deben circular y facilitando una conducción más segura y ordenada.
Cuando el cebreado está delimitado por una línea continua, ningún vehículo debe invadir dicha zona. En los casos en que esté delimitado por líneas discontinuas, podrá ser atravesado únicamente cuando sea necesario y siempre que pueda realizarse la maniobra sin riesgo, como en accesos o giros hacia vías situadas al lado opuesto de la calzada.
Máxima visibilidad y ordenación de la circulación
Las marcas viales de cebreado permiten canalizar los flujos de tráfico, señalizar cambios de trayectoria y advertir de la presencia de obstáculos o zonas de separación. Además, la inclinación de las bandas indica visualmente hacia qué lado deben desplazarse los vehículos para realizar una maniobra de convergencia, divergencia o evitación de obstáculos.
Estas marcas corresponden a las referencias M-7.1 y M-7.2 de la normativa de señalización horizontal.






